
Por: Juan Pablo Marchant
Secretario Comunal La Reina, Partido Demócrata Cristiano.
El pesimismo se apoderado de muchos compañeros, correligionarios y camaradas militantes, simpatizantes de la Concertación.
Si, hacemos un balance de este último gobierno no es muy difícil caer ese pesimismo, un gobierno lleno de coyunturas desastrosas y mal manejadas desde la revolución pingüina hasta el Transantiago.
¿Qué nos paso?
Que nos pasó a la colación política y electoral más exitosa de la historia de Chile. La Concertación que siempre daba garantías de unidad y gobernabilidad a pesar de la diferencia ideológicas y se definido como factor diferenciador a la bolsa de gatos de la derecha en los noventas con piñera/gate, y conflicto entre neolibelberales y pinochetista, la Concertación a la vuelta de la esquina se ponía de acuerdo.
En 1999 el intento de agiornamiento de la derecha Joaquín Lavín provoco una respuesta y un reinventarse con un nuevo liderazgo más cercano y diferente Michelle Bachelet, un gobierno que aspiraba a ser un gobierno ciudadano más cercano a las personas autoproclamándose como “gobierno ciudadano” pero nada de esa ilusión ocurrió a la dificultad de conformar un equipo político de ministros en la moneda con varia sucesión de ministros de en la moneda, el Transantiago fue un ejemplo de definición de políticas publicas desde el escritorio solo con mirada desde lo técnico sin preguntar intereses y necesidades de las personas.
La Concertación y cada uno de sus partido se visto quebrados y golpeados por un centenar de luchas de poder sin sentido e individualista el anteponer intereses individuales por sobre le colectivo es una practica instalada y la meritocracia a sido remplazada por la amigocracia, la apellidocracia y la practicas elitistas que se critican a la derecha también se instala en la Concertación, los dirigentes de los partido han caído en la soberbia y autosuficientes y autocompleciencia lejano de la realidad de las personas.
Hay un profundo miedo al debate y dialogo abierto respetuoso y ausencia de Memoria de los orígenes, sentidos e ideología por lo menos de en los partidos que la tienen.
¿Pero que hacer?
Es la pregunta, esperar que los acontecimientos pasen y la derecha triunfe el 2009 incluso se escuchan voces como que le haría bien a la Concertación ser oposición, o que importante en democracia alternancia en poder, pero lamentablemente la derecha tampoco tiene nada que ofrecerle al país.
Mi propuesta es resetear a la Concertación, que significa no perder la memoria ni estar orgulloso de lo alcanzado en estos años es renovar no solo los personas e ideas desterrando viejas prácticas. Ser una coalición que vuelva a la mística de sus orígenes pero con ideas y personas renovadas, con opinión y VANGUARDISTA. Estar más cerca de lo que quieren LAS PERSONAS. Ser una coalición más democrática y abierto a las personas y las minorías, eso significa abrirse a los independientes a fuerzas de izquierdas que iniciaron el camino junto y han sido excluidos no solo en pacto de tipo electoral sino un pacto social, económico y político. Volver a camino construir un futuro con una esperanza certera de cambiar Chile Desarrollado la nación modelo de Latinoamérica.
0 comentarios:
Publicar un comentario